- Variedad: La tierra tiene más de 80.000 especies de plantas comestibles, por lo que si alguna vez estás de humor para probar algo nuevo, la buena noticia es que no hay duda de que existen infinidad de alimentos que crecen en algún lugar del mundo. Es probable que tengas algunos problemas para encontrarlos, pero nada se pierde con intentarlo.
- Pobreza de nutrientes: La nutrición no es un factor que se tenga en cuenta cuando se habla de producción en masa de vegetales. Los mayores productores del mundo se decantan por ciertos cultivos, porque estos crecen con mayor rapidez. Eso significa que son una forma fácil y económica de convertir los alimentos en beneficios. Como resultado de sus negocios y negociados, la mayoría de las plantas más saludables permanecen fuera de nuestros platos, ya que no están disponibles en las tiendas de comestibles.
- Endemismo: Más de la mitad de las especies vegetales son originarias de un solo país o de una determinada zona geográfica. Por lo que si no se procede a su protección real, estas podrían perderse irremisiblemente y con ellas su potencial uso. Las que viven en islas, son buen ejemplo de ello, como es el caso de Madagascar o Socotra.
- Desaparecen rápidamente: Según los científicos, una enorme cantidad de especies de plantas se están extinguiendo a una velocidad muchísimo mayor de lo que deberían. Y si bien algunos pretenden justificar este hecho en los ciclos naturales de la Tierra, es evidente que el cambio climático, la deforestación y otros factores de influencia humana no pueden más que acelerar los procesos que lleven a las plantas a su desaparición. 10 datos increíbles de las plantas que quizá no sabías.

¿CUÁNTOS AÑOS TIENE CADA MICROPLÁSTICO?
En ambientes marinos desde lagos hasta océanos, los plásticos son el tipo de contaminante más abundante. A medida que los desechos plásticos se exponen a los elementos, eventualmente se descomponen y fragmentan. Los desechos plásticos que miden menos de 5 mm de longitud se denominan ‘microplásticos’.
Para averiguar qué edad pueden tener los microplásticos que se encuentran en el océano, Isobe y su equipo comenzaron investigando qué métricas podrían usarse para medir la edad de los microplásticos en primer lugar.
Al analizar los microplásticos recolectados, el equipo pudo estimar la edad de cada muestra individual. Descubrieron que los microplásticos cerca de la costa tenían entre 0 y 5 años, mientras que las muestras en alta mar tenían entre 1 y 3 años.
Los investigadores esperan que el nuevo método les brinde una mejor comprensión de cómo se generan y se propagan los microplásticos en la naturaleza. Los datos también ayudarán a desarrollar simulaciones más precisas para rastrear microplásticos en el océano.

AJO: UNA LARGA HISTORIA DE ÉXITOS MEDICINALES Y NUTRITIVOS
El ajo (Allium Sativum) es una planta del tipo perenne, con hojas delgadas y planas y una larga raíz. El bulbo está compuesto por diferentes gajos denominados popularmente “dientes” (de 6 a 12). Cada uno de los cuales es capaz de originar una nueva planta.
Se cree que es originario de Asia central y occidental y que su progenitor es el Allium longiscupis. Aparentemente, llegó al Mediterráneo con los primeros exploradores, desde donde se difundió a otras zonas y su cultivo data al menos de 7000 años.
En la actualidad, los usos de ajo con fines medicinales están reconocidos y comprobados científicamente. Cuando se corta un diente de ajo crudo, se produce la liberación de una enzima llamada aliina que se combina con la alinasa, para crear un nuevo compuesto llamado alicina.
La alicina tiene propiedades fitoquímicas que pueden inhibir el crecimiento de algunas bacterias como la salmonella y el staphylococcus. También posee la capacidad de detener la invasión y posterior metástasis de células de carcinoma en el colon humano, por lo que se lo considera una eficaz ayuda para los tratamientos contra el cáncer.
El ajo contiene vitamina C, que ayuda a reducir el colesterol LDL (colesterol “malo”). También es un efectivo regulador de la presión sanguínea, ya que puede aumentar el flujo de sangre en los capilares, lo que mejora de la circulación en los vasos sanguíneos pequeños, evitando acumulaciones de coágulos y bloqueos nocivos.
Sin embargo, se recomienda consumirlo con precaución si se están tomando medicamentos del tipo anticoagulante, como la warfarina y el ácido acetil salicílico, porque el ajo puede aumentar el riesgo de sangrado.
