ECOLOGIA

ECOLOGIA

Maria Simoza

Autor

marzo 21, 2023

Fecha de Publicación

0 Comments

Comentarios

  1. ALIMENTOS CON LOS QUE TENER CUIDADO.

Es cierto que, si pudiéramos analizar a conciencia cada bocado, probablemente dejaríamos de comer la mayoría de lo que consumimos habitualmente. Pero la realidad es que algunos productos son más propensos que otros a contaminarse o a contener “sorpresas”.

  • Carnes

En general, los animales de sangre caliente están expuestos a diversas enfermedades, especialmente al contagio de infecciones bacterianas y víricas. Por ello se les administran con regularidad una serie de antibióticos para evitar que enfermen. Pero muchas veces lo que se logra es que las bacterias generen resistencia a dichos medicamentos, sobrevivan a los tratamientos y lleguen a nuestros platos. Una cocción adecuada es fundamental para acabar con ellas.

  • Transgénicos

En Europa está terminantemente prohibido el consumo por parte de los seres humanos de productos modificados genéticamente. Pero sí se pueden usar semillas de este origen para fabricar los piensos con los que se alimenta a los cerdos, conejos, pollos, etc. Por lo que finalmente acaban en las cocinas de nuestros hogares o de los locales de comida. Comprar carnes con certificación de alimentos ecológicos, puede ser una solución.

  • Verduras

La salmonella es una bacteria, causante de una enfermedad llamada Salmonelosis. Suele infectar los suelos, por lo que las verduras que se cultivan dentro de la tierra, como los tubérculos (patatas, boniatos), a ras del suelo, como los melones, sandías o calabazas o las de hojas verdes, como las lechugas y espinacas, son las más propensas a contaminarse. También se suele encontrar en los tomates y los huevos. El lavado y la correcta cocción y preservación de estos alimentos es fundamental.

  • Atún

El gran problema con el atún no es solo el riesgo de que contenga altos niveles de mercurio, sino también la presencia de una toxina natural llamada escombrotoxina. La misma se puede acumular en la carne si el pescado no se mantiene lo suficientemente frío después de haber sido capturado. Y por desgracia, no podemos deshacernos de ella ni siquiera cocinándolo.

  • Vegetales crudos

Los vegetales de hojas verdes no solo crecen expuestos a las lluvias (que arrastra las partículas que estaban suspendidas en el aire), sino que pueden haber sido fumigados. Y a veces son regados con aguas que no presentan buenos niveles de pureza. Por lo que es posible que contengan algunos elementos tóxicos o infecciosos. Por ello se recomienda que las verduras que vayan a consumirse crudas se laven por separado y de manera concienzuda y minuciosa.

  • Quesos blandos

La pasteurización es el proceso mediante el que se calienta el queso a una temperatura que mata las bacterias que causan enfermedades. Pero hay muchas variedades no pasteurizadas. Las mujeres embarazadas y los niños deberían evitar el consumo de variedades como el feta, el Brie, el Camembert y el queso fresco. Debido a que resultan 20 veces más propensos que otros la infección por listeria y otros tipos de contaminación.