MEDIO AMBIENTE

¿POR QUÉ EN VERANO HAY MÁS INCENDIOS FORESTALES?

Maria Simoza

Autor

julio 11, 2023

Fecha de Publicación

0 Comments

Comentarios

El cambio climático y el calentamiento global promueven situaciones de sequía extremas, comparadas con las de principios del siglo XX, cuando se comenzó a llevar un registro. El nivel de precipitaciones desciende tanto que hay veces en los que no alcanza siquiera los mínimos del promedio anual de lluvias.

A la falta de precipitaciones se le suman temperaturas récord. Y una marcada acentuación en la duración de los períodos estivales. En los últimos años, se vienen batiendo todos los récords de temperaturas. Y ello se acrecienta año a año, por lo que el futuro no se presenta muy alentador.

También, para realizar un análisis del riesgo de fuego, las autoridades, los bomberos y los meteorólogos emplean el índice de peligro de incendio forestal, una medida que valora y combina diversos factores. Temperatura, velocidad del viento, humedad y sequedad ambiental. Lo que no se toma en cuenta ni se elimina preventivamente es la cantidad de biomasa combustible que está en el suelo de los bosques.

Y, nunca falta algún descerebrado que prende un fuego para quemar rastrojos y se le descontrola. Y lamentablemente también hay gente que, por intereses o por el placer de ver arder las cosas, provocan este tipo de desgracias. En España, lamentablemente cada año, en cuanto llega el verano (y a veces en otras épocas del año) hay que lidiar con este tipo de energúmenos.

En definitiva, las causas son muchas. Conocerlas ayuda a estar preparados. No solo para apagar los incendios forestales con rapidez y que generen el menor daño posible. Si no y esto es lo más importante, para prevenir que no se produzcan. Hay muchas medidas que pueden tomarse para evitarlo. Pero para ello hay que contar con experiencia, buenas intenciones, voluntad política y financiación acorde.

QUÉ NO HACER SI ENCUENTRAS UN POLLITO EN EL SUELO

  • Alimentar a la cría con leche, galletas, o miga de pan. Da igual la especie: necesitan proteínas para desarrollarse adecuadamente. La leche puede matarla directamente
  • Mojar los orificios sobre el pico por los que el ave respira al intentar dar de beber a la cría. Lo más probable es que la condenes a una muerte lenta y dolorosa
  • Manipular al ave con las manos en contacto con el plumaje más de lo imprescindible estropeará sus plumas e incapacitará a la joven ave para la vida en libertad
  • El mejor lugar para mantener un ave mientras se traslada a un Centro de Recuperación de Fauna, es en el interior de una caja oscura, con algún orificio de ventilación, y con el fondo cubierto de papel absorbente.
  • Recuerda por favor el consejo principal: No lo cojas.

LA PROTECCIÓN DE LOS OCÉANOS YA NO PUEDE ESPERAR

Los océanos siguen enfrentando graves problemas que ponen en peligro su conservación como la pérdida de biodiversidad, la sobreexplotación pesquera, las especies invasoras, los vertidos y la contaminación, especialmente por plásticos. Todo ello acentuado por el cambio climático y el calentamiento global. Cada año se vierten más de 8 millones de toneladas de plásticos, el equivalente a un camión por minuto; y muchos se convertirán en microplásticos que podrían acabar en los alimentos que ingerimos.

Este tsunami formado por plásticos de un solo uso, artes de pesca abandonadas o redes fantasma afecta al 45% de los mamíferos marinos en peligro de extinción y al 90% de las especies marinas. En un solo año, 100 000 animales marinos mueren atrapados, asfixiados o envenenados, es decir, más de 270 animales al día.

En este contexto, luchamos para frenar la contaminación marina por vertidos y desechos plásticos y contra el cambio climático que calienta los océanos, que tropicaliza el Mediterráneo (el mar que más rápido se calienta del mundo) y facilita la expansión de especies invasoras.

Por último, promovemos la pesca sostenible que asegure poblaciones saludables de peces, sin dañar los ecosistemas ni las especies marinas amenazadas y que garantice el futuro de los pescadores.