Al poner en práctica estos consejos es posible contribuir a la protección del medio ambiente directamente desde tu cocina. Puedes conseguirlo reduciendo tu consumo de agua, energía o artículos de un solo uso, cocinando en casa, siendo eficiente y mucho más.
- Almacena adecuadamente: Si compras alimentos ecológicos y no los cuidas, estarás siendo ineficiente. Y al mismo tiempo, acorta su vida útil. Para prevenir esto se debe dividir la compra. Por un lado, lo que debe ir en la nevera, lo que tiene que congelarse, lo que debe almacenarse en sitios oscuros. Y lo que puede quedar expuesto a la luz.

- Residuos cero: Reducir la cantidad de desechos de la cocina minimizando el desperdicio de alimentos ecológicos. Para evitar que caduquen, además de organizarlos bien, hay que revisarlos con cierta frecuencia. Lo mismo hay que hacer con lo que se almacena fuera. Llevar la cuenta del stock de alimentos que tenemos y sus fechas de vencimiento también es una idea muy inteligente. Otro de los trucos que evitan que tiremos comida es aprender a reutilizar las sobras. Una de las mejores formas es congelarlas en porciones individuales. Pero si son comidas que no pueden congelarse, también es factible hacer nuevos platos con ellas.
- Compra y cocina a granel: Comprar alimentos ecológicos en paquetes grandes o a granel, ahorra viajes a la tienda y envases que tirar. Esto ayudará a minimizar los desechos y las emisiones contaminantes de los medios de transporte. Pero además será beneficioso para tus finanzas. Porque si bien gastarás algo más en una sola compra a la larga, ello redundará en tu economía.

