Las redes sociales, especialmente Instagram, se han convertido en una potente herramienta en manos de los ecoinfluencers y el activismo ambiental, el medio ambiente es una temática que interesa por la creciente conciencia social sobre la materia.
En concreto, se han diseccionado nuevas formas de comunicar las cuestiones relacionadas con el cambio climático, la crisis climática en el ámbito general, las distintas formas de comunicar estos contenidos y el modo de lograr un mayor alcance e implicación por parte de la audiencia. Todo ello, mediante un enfoque metodológico cualitativo en sesenta cuentas de Instagram, con cerca de trescientas publicaciones y entrevistas a perfiles de usuarios.
En cuanto a los nuevos modelos de comunicación y sus narrativas, los mensajes que tienen un mayor impacto en las redes sociales son aquellos que buscan un tono positivo, que ponen su énfasis en encontrar elementos que provoquen una emocionalidad positiva. Por ejemplo, aquellas publicaciones de Instagram que muestran imágenes de diferentes entornos que emocionan al conectar con la naturaleza. Por otro lado, otra característica que tienen estos mensajes es que suelen animar a la acción, evocando una motivación respecto a un problema ambiental concreto desde un punto de vista personal. De este modo, intentan diferenciarse de las tradicionales imágenes catastrofistas o negativas para evitar crear sentimientos de culpa en su comunidad al tiempo que los invitan a movilizarse en un sentido positivo.

- LOS INVERNADEROS SON UN FOCO DE EMISIONES DE PLAGUICIDAS AL MEDIO AMBIENTE.
los invernaderos son sistemas cerrados que no generan emisiones de tóxicos al medio ambiente. Por eso existe un régimen de autorización y uso de plaguicidas especial para el interior de los invernaderos, que es menos estricto que el del exterior. De esta forma, dentro de las estructuras se permite el uso de plaguicidas que están prohibidos en espacios abiertos por su elevada toxicidad.
Sin embargo, Ecologistas en Acción informa de los resultados de diversos análisis realizados en Almería, que demuestran cómo plaguicidas permitidos exclusivamente en el interior de invernaderos se escapan de las estructuras y contaminan los ecosistemas cercanos, pudiendo afectar a la salud humana.
Los datos que refrendan esta contaminación proceden de los análisis de muestras incluidas en dos informes: en primer lugar, de dos muestras incluidas en el reciente estudio “It rains pesticides from greenhouses”, una colaboración de PAN Europe y Ecologistas en Acción, cuyos análisis detectan, en ambos casos y fuera de los invernaderos, el fungicida Metalaxil M, permitido únicamente para uso interior por su elevada toxicidad.
Además de este fungicida, la primera muestra, tomada en el humedal de Sotomontes, demuestra su elevada contaminación por otros 22 plaguicidas diferentes, nueve de ellos no aprobados en la UE a pesar de estar rodeado únicamente de estructuras supuestamente estancas.

- LOS ANIMALES DEL MUNDO ABORRECEN ESTAS 5 ACCIONES HUMANAS.
Los animales del mundo aborrecen muchas de las acciones de los seres humanos. De hecho, hasta hace muy poco muchas de ellas ni siquiera se consideraban como formas de maltrato animal. Partiendo de la base de que maltrato animal es toda aquella acción u omisión que provoque sufrimiento en un animal, estas son las cosas que ellos, si fueran capaces de odiar, aborrecerían de sus vecinos humanos.
- Los animales del mundo aborrecen la deforestación.
Por razones meramente egoístas se talan cada año miles de kilómetros de bosques, selvas, montes, etc. Esto provoca que millones de animales pierdan su hábitat y que el equilibrio ecológico de estos lugares se vea gravemente amenazado. En su afán de reconvertir las tierras para su propio provecho, los humanos sacrifican el bienestar y el futuro de la biodiversidad local.
- Los animales del mundo aborrecen el tráfico de especies.
Ya sea tráfico legal o ilegal, a los animales no les apetece para nada que alguien venga a sacarlos de su hábitat natural y los lleve lejos. Ellos querrían vivir en sus sitios de origen, sin que nuestras actividades se entrometan en sus existencias.
Pero lamentablemente eso no es así. Muchos acaban en zoos, delfinarios, como mascotas, en laboratorios o sacrificados por sus pieles, por nefastas tradiciones o supercherías de todo tipo. Y por cada animal que sobrevive al tráfico, mueren muchísimos más. Ya sean asesinados para quitarles a las crías, por falta de adaptación, por las condiciones del transporte y mucho más.
- Los animales del mundo aborrecen nuestra basura.
Los seres humanos generan grandes cantidades de residuos y luego son incapaces de gestionarlos de forma adecuada. El resultado es que los mares y océanos del mundo rezuman basura. Se han conformado islas enteras de plásticos y otros detritus, por culpa de la negligencia de los humanos. Y esta basura puede resultar tóxica y hasta mortal para muchas especies.
- Los animales del mundo aborrecen la caza.
Cazar para sobrevivir es una de las premisas del mundo animal. Los carnívoros deben matar cierta cantidad de presas, pero siempre lo hacen de forma sostenible. Solo cazan exactamente la cantidad justa y necesaria para sobrevivir. Por tanto, que los humanos maten por pura diversión es algo que los animales del mundo aborrecen.
- Los animales del mundo aborrecen la contaminación.
Las actividades humanas son altamente contaminantes, algo que los animales del mundo aborrecen. Puesto que sus hábitats se ven polucionados con productos químicos de todo tipo (gases, líquidos y sólidos), que afectan sus aguas, el aire que respiran y los suelos. Y les provocan malformaciones, dolor, problemas reproductivos y hasta la muerte
