Ingredientes:
- 300 g. de coco rallado
- 200 ml. de leche condensada
- 50 g. de azúcar glas
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 100 g. de chocolate blanco (opcional, para decorar)
- 1 cucharada de mantequilla (para engrasar el molde)
Preparacion:
- Engrasamos un molde rectangular con mantequilla o lo forramos con papel vegetal para facilitar el desmolde. Esto es crucial para que el turrón salga perfecto y no se quede pegado al molde.
- En un bol grande, vertemos el coco rallado y añadimos la leche condensada poco a poco. Este paso es esencial para que el coco absorba la leche de manera uniforme, formando una masa homogénea. Si lo prefieres, puedes usar tus manos (limpias, por supuesto) para mezclar mejor y sentir la textura de la masa.
- Incorporamos el azúcar glas, tamizándolo previamente para evitar grumos, y la esencia de vainilla, que aportará un aroma delicioso. Este toque aromático es lo que diferencia a un turrón bueno de uno excelente, así que no lo omitas. Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados.
- Vertemos la mezcla en el molde preparado. Con una espátula o las manos ligeramente humedecidas, presionamos la masa para que quede bien compacta y nivelada. Este paso es importante para que el turrón tenga una textura firme y no se deshaga al cortarlo.
- Cubrimos el molde con papel film y lo llevamos a la nevera. Dejamos reposar al menos 4 horas, pero si tienes tiempo, es mejor dejarlo toda la noche. Este tiempo de reposo permite que los sabores se integren y que la masa adquiera la consistencia perfecta para ser desmoldada.
- Sacamos el molde de la nevera y desmoldamos el turrón con cuidado. Si hemos utilizado papel vegetal, este paso será mucho más sencillo. Asegúrate de hacerlo con paciencia para no romper el turrón.
